En la escuela rural Nuestra Señora del Carmen en Paramonga, Perú, una clase de geografía cambió para siempre. Por primera vez, los estudiantes exploraron un mapa mundial vívido y dinámico en una pantalla interactiva de 75 pulgadas. Con ojos asombrados, todos siguieron cada imagen que aparecía, cautivados y ansiosos. Algunos incluso suplicaron: "¡Por favor, haz zoom! ¡Queremos verlo de cerca!" Había destellos en sus ojos que hablaban de curiosidad, un deseo de aprender y sueños que comenzaban a echar raíces.
Esta transformación fue posible gracias a la alianza entre Hikvision y Fiberlux, quienes han allanado el camino hacia la digitalización de escuelas rurales locales.
El desafío: aulas atrapadas sin herramientas visuales
En el Perú, la digitalización educativa sigue siendo un reto significativo. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática de Perú, durante el cuarto trimestre de 2024, mientras que el 58.4% de los hogares a nivel nacional tenían acceso a Internet, en áreas rurales como Paramonga la conectividad se mantenía en apenas 21.7%. Sin internet confiable y sin herramientas visuales, la escuela continuaba dependiendo de un modelo tradicional centrado en el maestro, lo que dificultaba mantener la atención de los estudiantes y asegurar una entrega clara del conocimiento.
"Tratar de enseñar diagramas geográficos o experimentos científicos sin visuales era complicado. Hablaba durante minutos sobre algo —digamos, placas tectónicas— y solo veía miradas vacías. Sin mostrárselo, se desconectaban instantáneamente," explicó un maestro local sobre las dificultades cotidianas.
Frente a estos desafíos, surge una pregunta vital: ¿Cómo podemos ayudar a estos niños a aprender de manera más eficiente? Hikvision proporciona una respuesta tecnológica concreta, trayendo conexión digital y herramientas visuales a estudiantes en comunidades rurales como Paramonga.